Por qué los trabajadores ‘freelance’ necesitan un seguro de salud

En España, el término freelance se ha popularizado en una parte del mercado laboral por su estrecha relación con los empleos digitales y tecnológicos. Pero hablar de freelancers es hablar de autónomos, un perfil profesional que carece no solo de ingresos estables y de una seguridad jurídica a la altura, sino también de una baja médica que compense los costes fijos de su actividad. Por eso, cada vez más trabajadores por cuenta propia deciden Contratar salud para autonomos adeslas.

Las indemnizaciones del seguro de salud privado se suman a las prestaciones de la Seguridad Social, permitiendo al autónomo soportar la carga de gastos que conlleva su labor (suministros, rentas del local u oficina, etcétera). Sin estos aportes económicos, las cuentas pueden no salir, lo que empuja al afectado a continuar con su actividad pese a su afección, un fenómeno que los expertos denominan «presentismo laboral».

Otra razón para contratar este tipo de pólizas es el acceso a una red de especialistas y centros médicos más amplia que la disponible en la sanidad pública. Por lo general, las pruebas diagnósticas se realizan sin pasar por el médico de cabecera ni sufrir largas listas de espera, lo que agiliza todo el proceso.

Conciliar la vida personal y profesional con la asistencia al médico también es más sencillo para el autónomo asegurado. Gracias a la flexibilidad horaria o la disponibilidad de telemedicina, la asistencia sanitaria privada se integra mejor en la rutina del trabajador, acelerando su recuperación médica.

El freelancing está sometido a una presión fiscal elevada, y por ello la deducibilidad de las primas del seguro plantea un gran atractivo para los trabajadores adscritos a este régimen especial. De acuerdo con la Agencia Tributaria, los autónomos pueden desgravarse hasta quinientos euros por persona; en caso de padecer una discapacidad reconocida, esta cantidad aumenta hasta los mil quinientos euros.