Bebidas calientes: sus inesperados beneficios para la salud

Son reconfortantes, exhalan aromas y poseen grandes beneficios para la salud: las bebidas calientes no son un capricho de invierno. Su consumo permite no solo combatir el frío, sino también aliviar las digestiones pesadas, mejorar la circulación sanguínea o eliminar las toxinas. No debería extrañar, por tanto, que este tipo de bebidas estén presentes en todos los países y culturas: el vino caliente o glühwein alemán, el hot toddy inglés, el té negro irlandés o el chocolate a la taza a domicilio tan común en España y Francia, entre otros.

El agua tibia, sin más, puede facilitar la digestión gracias a su impacto positivo sobre la descomposición de los alimentos. Las infusiones especiadas con jengibre o hinojo potencian este beneficio, actuando en ayunas como un laxante natural. Incluso el chocolate caliente (sin azúcares y enriquecido con miel o canela) contribuye a relajar los músculos del tracto digestivo y favorece la evacuación intestinal.

Picotear entre las comidas es un mal hábito que las bebidas calientes, de efecto saciante, ayudan a combatir. De este modo, el té verde o el agua tibia con limón reducen la ansiedad por comer a destiempo y fomentan el seguimiento de dietas light. Además, está científicamente demostrado que tomar líquidos calientes eleva la temperatura corporal, activando el metabolismo.

Las afectadas por cólicos menstruales reconocen un aliado en ciertos tés e infusiones. Sucede que el calor de estas bebidas mitiga los calambres y espasmos que acompañan al dolor menstrual. Se recomienda evitar, eso sí, las bebidas formuladas con plantas como el poleo menta o la salvia.

Gracias a su efecto vasodilatador, el agua caliente incrementa el aporte de oxígeno y nutrientes al organismo gracias a la mejora de la circulación sanguínea. Por otra parte, las toxinas y depósitos de grasa que se acumulan en el cuerpo, pueden eliminarse con la ingesta de una taza de agua tibia al día.